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Encuesta de UM: La obesidad de los niños no pesa en la mente de sus padres

Una encuesta nacional del Hospital C.S. Mott de Niños sobre la salud infantil encuentra que a menos del 10 por ciento de los padres y madres de niños obesos, con edades de 6 a 11 años, les preocupa el peso

ANN ARBOR, Michigan— No hay algo de malo en permitir que los chicos se coman algunas galletitas de más, o una caja de chupetines de caramelo, algo de crema y una porción adicional de pavo y puré de pagas durante las fiestas ¿verdad?

Para algunos niños, algunas porciones adicionales con moderación durante la temporada de fiestas no son dañinas. Pero para otros que se exceden todo el año y hacen poco ejercicio, las indulgencias adicionales en las fiestas solo aumentan la ganancia de peso y la prevalencia de la obesidad infantil en Estados Unidos.

El problema, dicen los investigadores en el Hospital C.S. Mott de Niños de la Universidad de Michigan, es que un gran número de padres no se da cuenta de que sus niños tienen exceso de peso o son obesos, y por lo tanto son menos proclives a modificar las dietas y los niveles de actividad de sus hijos.

Según un nuevo informe de la Encuesta Nacional del Hospital C.S. Mott de Niños sobre la Salud Infantil, más del 40 por ciento de los padres y madres con niños obesos, con edades entre 6 y 11 años, describen a sus hijos como no obesos, sino como “casi del peso correcto”.

De hecho el informe encontró que solo el 13 por ciento de los niños con niños obesos, con edades de 6 a 11 años, considera que sus hijos tienen exceso de peso, comparado con el 31 por ciento de los niños obesos, con edades de 12 a 17 años. Y menos del 10 por ciento de los padres con niños obesos, con edades de 6 a 11 años, dice que “están muy preocupados” acerca del peso de sus hijos.

Si bien la mayoría de los padres y madres está de acuerdo en que la obesidad infantil es un asunto importante de salud, muchos subestiman el peso de sus propios hijos y no toman medidas correctivas para manejar la ganancia de peso. Sin intervención, la obesidad infantil puede imponer una carga pesada sobre la salud de una persona para toda su vida.

“Es crucial que se preste atención a la obesidad en los años de infancia, en el hogar, en las escuelas y en otros contextos de la comunidad,” dice Matthew M. Davis, M.D., M.A.P.P., director de la Encuesta Nacional sobre la Salud Infantil. “Pero, a fin de enfrentar la obesidad infantil en el hogar, los padres deben primero reconocer que un niño no tiene el peso saludable para su altura. Los padres y madres también deber estar lo suficientemente preocupados como para que quieran hacer algo con respecto a la obesidad de sus hijos”.

Uno de los problemas mayors para los padres es que puede que no sea fácil juzgar subjetivamente la obesidad de los niños, añade. La obesidad se mide por el índice de masa corporal, (BMI por su sigla en inglés), de un niño. Cuando el BMI de un niño o niña se encuentra en, o por encima, del percentil 95 para los niños de la misma edad y sexo, ese niño o niña es obeso. Por ejemplo un varón de 6 año con altura promedio (3’ 91/3’’ – 1,25 metros) debería considerarse obeso si pesa 55 libras (25 kilogramos) o más.

Sobre la base de los resultado en el último informe de la Encuesta Nacional sobre Salud Infantil, Davis dice que los padres pueden subestimar el peso de sus hijos, y/o sobreestimar la altura de sus niños. La altura y el peso que los padres y madres describieron para la encuesta indican que el 15 por ciento de los niños con edades de 6 a 11 años, y el 10 por ciento de los niños con edades de 12 a 17 años, son obesos. En total, el 25 por ciento de los niños en 2007 eran obesos o tenían exceso de peso, según esos informes.
Sin embargo los cálculos informados por los padres y las madres están por debajo de los datos anteriores acerca de la obesidad y el sobrepeso infantiles obtenidos mediante estudios nacionales. Los estudios, para los cuales se midieron en persona la altura y el peso de los niños, encontraron que el 35 por ciento de los niños en EEUU con edades entre 6 y 17 años son obesos o tienen exceso de peso.
Aún con esta subestimación, Davis dice que hay una discrepancia notable entre la obesidad de los niños y la percepción de sus padres acerca de si el peso de sus hijos es el apropiado.

A partir de los datos obtenidos mediante una encuesta nacional en Internet, conducida en julio y agosto con Knowledge Networks, Inc., la Encuesta Nacional sobre Salud Infantil procuró conocer más no sólo acerca de lo que los padres informan sobre el peso y la altura de sus hijos, sino también como los padres perciben y se preocupan por el peso de los niños.

La encuesta se administró a una muestra al azar de 2.060 adultos mayores de 18 años, que forman parte del KnowledgePanelSM de Knowledge Networks en Internet. La muestra se sopesó posteriormente para que reflejara las cifras de la población de Estados Unidos que da la Oficina del Censo de EEUU. Aproximadamente dos tercios de las personas en la muestra eran padres y madres.

Los resultados muestran que solo el 7 por ciento de los padres y madres con niños obesos, con edades entre 6 y 11 años, está muy preocupado por el peso de sus hijos. Por comparación, el 46 por ciento de los padres de niños obesos con edades de 12 a 17 años dice que está muy preocupado.
En todo el país, la preocupación de los padres acerca del peso de sus hijos también varió por regiones. Solo el 13 por ciento de los padres que viven en el Medio Oeste mostró mucha preocupación acerca del peso de sus hijos obesos, en tanto que el 37 por ciento de los que viven en el Nordeste estaba muy preocupado. Casi la mitad de todos los padres y madres en el Medio Oeste y el Oeste dijo que no le preocupaba en absoluto, o no le preocupaba demasiado el peso de sus hijos, según la Encuesta Nacional de Salud Infantil.

La falta de preocupación de los padres acerca del peso de sus hijos puede tener graves implicaciones para la salud. Según los resultados de la encuesta los niños obesos tienen dos veces más probabilidades de tener asma que los niños con peso saludable. Además, dice Davis, es posible que los padres que no reconocen la obesidad o no se preocupan por el peso de sus hijos no tomen las medidas adecuadas para ayudar a que sus hijos tengan un estilo de vida más saludable.

También podría tener implicaciones graves para la salud de una comunidad. “Sin la ayuda de los padres, los esfuerzos de la escuela y de la comunidad para mitigar la epidemia de obesidad infantil pueden tener, asimismo, un efecto limitado,” dice Davis, profesor asociado de pediatría general y medicina interna en la Escuela de Medicina de la UM (U—M Medical School), y profesor asociado de política pública en la Escuela Gerald R. Ford de Política Pública de la UM.

Afortunadamente, los proveedores de asistencia de la salud pueden desempeñar un papel importante para ayudar a que los padres y las madres reconozcan la obesidad y tomen medidas que modifiquen la dieta y los niveles de actividad de un niño. La Encuesta Nacional de Salud Infantil encontró que el 84 por ciento de los padres cree que es importante que los médicos hablen de la obesidad con los adolescentes obesos durante los exámenes rutinarios. “La disposición de la familia a hablar de la obesidad durante las visitas médicas de sus hijos indican que muchos padres y madres aprecian en el médico una fuente de información acerca de intervenciones para la obesidad de los niños,” dijo Davis.

Puntos destacados del informe

•Uno de cada cuatro niños en EEUU, con edades de 6 a 17 años, es obeso o tiene exceso de peso de acuerdo con el informe de padres acerca de la altura y peso de sus hijos.

•Menos del 10 por ciento de los padres y madres de niños obesos, con edades de 6 a 11 años, está muy preocupado acerca del peso de sus hijos.

•Más del 40 por ciento de los padres y madres con niños obesos, con edades de 6 a 11 años, percibe que el peso de sus hijos es “aproximadamente el adecuado”.

•Los niños obesos tienen dos veces más probabilidades de padecer asma que los niños con peso saludable.

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