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Algunos pacientes mayores reciben medicamentos equivocados en la sala de emergencia, según estudio de la UM


Ciertos analgésicos y antihistamínicos se cuentan entre los medicamentos más usados en las consultas de emergencia, a pesar de los riesgos conocidos para los mayores de 65 años de edad

ANN ARBOR, Michigan.— Un estudio de la Universidad de Michigan, publicado recientemente en la revista Academic Emergency Medicine, indica que es común que a los pacientes mayores de 65 años de edad se les administren medicamentos que pueden ser inapropiados cuando reciben tratamiento en una sala de emergencia.

Casi 19,5 millones de pacientes mayores, esto es el 16,8 por ciento de las consultas de emergencia entre 2000 y 2006, recibieron uno o más medicamentos potencialmente inapropiados (MPI, o PIMs por su sigla en inglés). El amplio contingente usado para el estudio comprende aproximadamente 470.000 consultas en salas de emergencia y clínicas de cuidado externo, correspondientes a un cálculo nacional de un total de 1.500 millones de visitas, lo cual permitió que los investigadores determinaran la extensión del problema en el ámbito nacional.

“Hay ciertos medicamentos que, probablemente, no es bueno administrar a los adultos mayores porque los problemas potenciales superan a los beneficios potenciales”, señaló el autor principal del estudio, William J. Meurer, profesor asistente en los Departamentos de Medicina de Emergencia y de Neurología en la UM.

Los investigadores estudiaron una muestra nacional de consultas de emergencia y para ello emplearon los datos de la Encuesta Nacional de Asistencia Médica Ambulatoria en Hospitales, para determinar cuántos pacientes de más de 65 años de edad enviados a casa desde la sala de emergencia, recibieron recetas de medicamentos potencialmente inapropiados.

Diez medicamentos representaron el 86,5 por ciento de los MIP usados en la sala de emergencia. Los cinco más comunes fueron prometazina, ketorolac, propoxifeno, meperidina y deifenohidramina, y dos de estos –prometazina y ketorolac- representaron casi el 40 por ciento.

Meurer indicó que se necesitan más esfuerzos para educar a los médicos acerca de la adecuación de ciertos medicamentos para los adultos mayores.

El estudio mostró una sustancial variación regional y entre tipos de hospitales (hospitales escuela a diferencia de los que no son de educación). Es menos probable que ocurran los MIP en las consultas en hospitales del Noroeste del país, y es dos veces más probable que ocurran en otras partes del país. Y la administración de medicamentos potencialmente inapropiados es más probable que ocurra en los hospitales con fines de lucro.

El Studio no exploró la posibilidad de las interacciones entre los medicamentos de manera que es posible que el daño potencial de la medicación se haya subestimado.

Meurer ofreció los siguientes consejos para los pacientes:

  1. Asegúrese de que habla con su médico de cabecera, ya sea durante o después de la consulta en la sala de emergencia.
  2. Sepa qué medicamentos y suplementos ya está tomando y asegúrese de que las enfermeras y médicos en la sala de emergencias sepan.
  3. Hable con los médicos y enfermeras de la sala de emergencia acerca de cuánto tiempo los medicamentos que le hayan dado le afectarán.
  4. Pida una lista de todos los medicamentos que le administraron durante su estancia en la sala de emergencia antes de irse a casa o a una cama en el hospital. La lista debe incluir la información sobre los posibles efectos secundarios de esos medicamentos.
  5. Si se va de la sala de emergencia y después tiene un acontecimiento adverso causado por un medicamento póngase de inmediato en contacto con su médico o retorne a la sala de emergencia.
  6. Hable con su farmacéutico y asegúrese de que entiende qué es lo que está tomando.

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Contacto (inglés): Bruce Spiher

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