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Programa innovador permite que inmigrantes garanticen préstamos en sus países de origen

31/08/2010

ANN ARBOR, Michigan.— Un granjero en la población Comitancillo del oeste de Guatemala fue el primer reciptiente de un préstamo que es parte de un programa nuevo e innovador de financiación que permite que los inmigrantes guatemaltecos en Estados Unidos actúen como garantes de préstamos para empresas pequeñas y muy pequeñas de sus familias en la tierra natal.

Romelia Pablo, quien sustenta a cuatro hijos mientras su esposo trabaja en Estados Unidos, usó parte del dinero para reparar un techo con goteras. El resto se usó para comprar ganado. El Instituto William Davidson (WDI por su sigla en inglés) de la Universidad de Michigan, en una asociación con Microfinance International Corporation desembolsó el préstamo a Pablo, que tuvo el respaldo de su hermano.

“Usé el dinero para comprar una vaca, un cerdo, algunos pollos y ración”, dijo Pablo. “Voy a criarlos en mi granja y producirán un ingreso que me ayudará a darles de comer a mis hijos, a llevarlos al médico cuando estén enfermos, a comprarles libros escolares y lápices para que escriban”.

Para Pablo este pequeño préstamo le dará la oportunidad de generar ingreso para su familia. La vida en las aldeas remotas de Guatemala es muy difícil y la pobreza es generalizada. Hay pocas oportunidades de trabajo para que los aldeanos como ella se ganen la vida. La mayoría de los pobladores trabajan una granja y tienen el ganado suficiente para sustentarse pero es poco el saldo que les queda tras la dura labor.

Un préstamo bancario tradicional no era una opción para Pablo. Por eso es que el programa WDI es tan importante para ella y para otros.

“No tengo educación, nunca tuve un empleo y no tenía una cuenta bancaria ni un historial de crédito”, dijo.

Pero Pablo escuchó acerca del nuevo programa que permite que un miembro de la familia que vive en el exterior actúe como garante de su préstamo. Su hermano puso 5.000 quetzales en una cuenta con ella en la cooperativa local de crédito. La cooperativa de crédito luego le extendió un préstamo de 9.900 quetzales (unos 1.200 dólares) por doce meses.

Los animales que Pablo compró le darán un sustento de vida para ella y sus hijos, algo que no hubiese sido posible sin el programa de préstamos.

“Voy a engordar ese cerdo por cinco meses y después lo llevaré al mercado”, dijo Pablo. “Voy a conseguir un buen precio y puedo usar la ganancia para pagar el préstamo y comprar otros dos cerdos. La vaca y los pollos me darán leche, queso y huevos para mis hijos y lo que sobre lo llevaré al mercado cada día. Puedo conseguir buenos precios porque son productos frescos”.

WDI colaboró con la Academia para Desarrollo Educativo (AED por su sigla en inglés) para este proyecto financiado por la Agencia estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID).

Contacto (español): Vivianne Schnitzer
Teléfono: 1-734-763-0368

Contacto (inglés): Dan Shine
Teléfono: (734) 615-4563

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