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La desaparición del apartheid en Estados Unidos: disminuye la segregación residencial

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ANN ARBOR, Michigan.— El ideal de la igualdad de oportunidades en la vivienda se está convirtiendo en una realidad en la mayoría de las áreas metropolitanas de Estados Unidos de acuerdo con un investigador de la Universidad de Michigan cuyo artículo sobre las tendencias de segregación racial se publica en la edición actual de Context, la revista de la Asociación Sociológica Estadounidense.

“Si bien la segregación de blancos y negros sigue siendo elevada en muchos sitios, hay razones para ser optimista en el sentido de que el “apartheid” ya no describe de manera apta gran parte del Estados Unidos urbano”, dijo Reynolds Farley, un investigador del Instituto de Investigación Social (ISR) que estudia la segregación racial en el país.

Según Farley la segregación racial es un lente para evaluar si Estados Unidos ha alcanzado la igualdad que simbolizó la elección presidencial de 2008 cuando la familia Obama se mudó al 1600 de la Avenida Pennsylvania.

“Dónde uno vive determina mucho de lo que ocurre con su familia, incluido dónde van a la escuela sus hijos, cuán fácil es el acceso al cuidado de la salud y la calidad de ese cuidad, su exposición al crimen, la calidad de los servicios municipales, las tasas de impuestos locales, el acceso a comidas frescas y sanas, y si su casa se aprecia o pierde valor”, dijo Farley, quien tiene un interés especial en la ciudad de Detroit y mantiene un sitio de internet acerca de la historia y el futuro de Motor City.

Sobre la base de una amplia gama de datos, incluidos sus propios estudios y los trabajos de investigadores de la Univesidad Brown, Farley sostiene que la segregación de blancos y negros está disminuyendo en las ciudades más grandes del país.

“Aún Chicago y Detroit, que fueran bastiones de la segregación racial, se están integrando más”, dijo Farley. “Y en todas las 394 áreas urbanas del país estudiadas, la segregación de blancos y negros ha disminuido de manera sostenida desde 1980 a 2010”.

En 1976, 1992 y otra vez en 2004 Farley y sus colegas condujeron estudios en el área metropolitana de Detroit para identificar las causas de los persistentes niveles altos de segregación en esa área. Usando una variedad de enfoques en las encuestas los investigadores procuraron determinar si los residentes blancos se sentían cómodos con los blancos que vivían en su cuadra, y si se quedarían en el barrio si más blancos se mudaran a su propia cuadra.

Las actitudes raciales de los blancos de Detroit cambiaron sustancialmente durante ese período, según determinaron los investigadores. En 1976, el 75 por ciento de los blancos decía que se sentirían cómodos si su barrio tuviese una familia negra. Aún si la composición del vecindario fuese de 50-50, casi la mitad de los blancos encuestados dijo que se sentirían incómodos en 2004.

No obstante lo cual Farley dijo que las actitudes de los blancos acerca de mudarse a otra parte cuando los negros se mudaban a su barrio ofrecen pruebas firmes de que la era del éxodo de los blancos ha terminado. En 1976, el 40 por ciento de los blancos entrevistados dijo que se mudarían a otro lugar si la composición de su barrio pasara a tener un tercio de negros. Pero casi treinta años más tarde sólo el 19 por ciento dijo que trataría de mudarse a otro barrio.

El incremento de la integración residencial dentro de los hogares también contribuye a esos cambios en las actitudes acerca de la integración del vecindario, señala Farley.

“Los matrimonios de blancos y negros ya no son cosa rara”, añadió, “y la población racialmente mestiza está creciendo rápidamente”.

“Muchas de las estructuras que crearon y mantuvieron el apartheid estadounidense se han debilitado mucho o han desaparecido”, agregó. “Como resultado parece seguro que continúe la larga tendencia hacia niveles más bajos de segregación de negros y blancos”.

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