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Los agujeros negros más masivos podrían ser reliquias de los quásares más brillantes

ANN ARBOR, Michigan.— A 10 mil millones de veces la masa de nuestro sol, dos agujeros negros recientemente descubiertos son los más grandes descubiertos por astrónomos hasta la fecha.

Un artículo sobre el descubrimiento, en el que participó un investigador de la Universidad de Michigan se publica en la edición del 8 de Diciembre de la revista Nature.

Los agujeros negros son concentraciones densas de materia que producen campos de gravedad tan poderosos que ni la luz puede escapar. Estos nuevos agujeros están al centro de dos galaxias elípticas a más de 300 millones de años luz de la tierra.

Pueden ser los restos fósiles de quásares que poblaron el universo. Los quásares son los objetos más brillantes en el universo, son núcleos activos de galaxias. Son el gas y polvo luminosos más allá del alcance de un agujero negro supermasivo. Los quásares se oscurecen cuando se les agota el combustible. dejan tras de si, agujeros negros.

Este descubrimiento confirma la comprensión de los científicos sobre el ciclo de vida de los quásares.

“Los quásares más luminosos parecen requerir de un agujero negro de 10 mil millones de masas solares para proporcionar la energía radiada. Durante un largo periodo no habíamos encontrado un agujero negro tan grande. Ahora resulta que están ahí y la teoría encaja con las observaciones” dijo Douglas Richstone, el profesor Lawrence H. Aller Collegiate en la escuela de Astronomía de la U-M .

Se han encontrado aproximadamente 63 agujeros negros super masivos en los núcleos de galaxias cercanas. El más grande en más de tres décadas fue un agujero negro a 6,3 mil millones de masa solar, en el centro de la galaxia cercana M87.

Uno de los agujeros negros recientemente descubiertos es de 9,7 mil millones de masa solar y está ubicado en la galaxia elíptica NGC 3842, que es la galaxia más luminosas en la constelación de Leo a 320 millones de años luz en dirección a la constelación de Leo. El segundo es tan grande o mayor y se encuentra en la galaxia elíptica NGC 4889, la galaxia más luminosa en la constelación Coma a 336 millones de años luz de la tierra en dirección a la constelación Coma Berenices.

“Estos agujeros negros pueden arrojar luz sobre la manera en que los agujeros negros y las galaxias que los rodean se han nutrido mutuamente desde los inicios del universo”dijo Nicholas McConnell un estudiante de posgrado de la Universidad de California, Berkeley, que es el autor principal del artículo.

La comprensión de los inicios del universo es la comprensión de nuestros propios orígenes, añade Richstone.

“Podemos ver la radiación de microondas de fondo en el universo, dejada por el Big Bang. Es muy suave. Hay ondas en el, pero son de muy baja amplitud. Todo lo que sabemos y amamos en el universo- estrellas, planetas, agujeros negros, gente —surge de estas pequeñas perturbaciones”, dijo Richstone. “La comprensión de este proceso es una parte importante de la agenda de la astronomía moderna. Y entender como estos agujeros negros super masivos se forman y se relacionan con la galaxia anfitriona y como esas galaxias se forman es la primera parte de esa historia”.

El artículo se llama “Dos agujeros negros cercanos de 10 mil millones de masa solar” (En Inglés, “Two Nearby 10-Billion Solar Mass Black Holes.” ) Otros colaboradores son de la Universidad de Texas, el National Optical Astronomy Observatory, y la Universidad de Toronto.

La investigación ha sido financiada por la Asociación Nacional de Ciencias, NASA y el Instituto Miller de Investigación Básica en Ciencias de la Universidad de California en Berkeley.

Contacto (español): Vivianne Schnitzer
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