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Ranas toro propagan un hongo anfibio mortal

ANN ARBOR, Michigan.— El comercio mundial de ranas toro (Lithobates catesbeianus), a las que se cría como alimento en América del Sur y otras partes, está propagando por todo el mundo un hongo mortal que contribuye a la disminución de los anfibios, según un biólogo de la Universidad de Michigan y sus colegas.

Las poblaciones de anfibios en todo el mundo están mermando a una tasa alarmante y se cree que la propagación del mortal hongo chytrid es un factor que contribuye a ello. El hongo infecta la piel de las ranas, sapos y salamandras.

En un estudio que se publicará en una próxima edición de la revista Molecular Ecology, el biólogo evolucionario de la Universidad de Michgan, Timothy James y sus colegas examinan el papel de la crianza y comercio de ranas toro en la propagación del hongo chytrid entre las forestas y las granjas de ranas de Brasil y luego a Estados Unidos y Japón.

Los investigadores recolectaron y analizaron ranas toro vendidas en las tiendas de alimentos de Asia y en siete ciudades de Estados Unidos y encontraron que el 41 por ciento de las ranas estaba infectado con el hongos chytrid, que es inocuo para los humanos. Las ranas en esas tiendas son importadas vivas principalmente de granjas en Taiwán, Brasil y Ecuador y se venden para el consumo culinario de sus patas.

James y sus colegas también analizaron ranas toro de granjas de anfibios en Brasil y varias especies de ranas nativas de la foresta atlántica brasileña, una de las regiones del mundo más ricas en anfibios. Sus estudios de secuencia del ácido desoxirribonucleico (ADN) identificaron las varias cepas del hongo chytrid, Batrachochytrium dendrobatidis o Bd, presentes en las ranas.

Los estudios revelaron cuatro cepas de chytrid hasta ahora desconocidas, incluida una presente en una rana toro vendida para el consumo de patas de rana en un mercado asiático en el sudeste de Michigan. El equipo determinó que la rana toro en Michigan probablemente provenía de una grana de ranas en la foresta atlántica de Brasil. Las muestras de ranas nativas en esa región revelan que las cuatro cepas estrechamente relacionadas, conocidas colectivamente por los investigadores como la cepa brasileña o BD-Brasil, son comunes en Brasil. Comparando sus resultados con los datos de estudios publicados previamente, los investigadores mostraron que la cepa brasileña también está presente en ranas toro procedentes de Japón.

Los datos indican que la cepa Bd-Brasil de chytrid probablemente se originó entre las ranas nativas de Brasil en lugar de ser introducida al país por ranas toro importadas. La cepa Bd-Brasil probablemente se propagó de ranas nativas infectadas a una granja de ranas toro brasileña y de allí a otros sitios con el comercio mundial de ranas toro.

La rana toro norteamericana, una especie carnívora y agresiva, nativa originalmente del este de Estados Unidos, es resistente al hongo chytrid y por lo tanto es un excelente vector, o transportador, de la enfermedad.

“Nuestros datos indican que las cepas de chytrid han sido trasladadas a otras partes del planeta por ranas toro, lo que en última instancia ha llevado a que la enfermedad esté tan extendida”, dijo James, profesor asistente en el Departamento de Ecología y Biología Evolucionaria.

“Gran parte del movimiento de este hongo se relaciona con el comercio de animales comestibles vivos, algo que probablemente deberíamos detener”, dijo James. “No necesitamos que nos envíen de otros países millones de ranas vivas a Estados Unidos”.

Cada año casi cinco millones de ranas vivas, la mitad de ellas ranas toro que se venden para comer, llegan a Estados Unidos cada año. Un estudio previo de la autora principal del artículo en Molecular Ecology, Lisa Schloegel, calculó que aproximadamente la mitad de esas ranas está infectada con el hongo chytrid.

La cepa brasileña del hongo chytrid descubierta por James y sus colegas es, genétiemente, muy distinta de la cepa global y extremadamente virulenta a la que se responsabiliza por la pérdida de anfibios. Pero uno de los descubrimientos clave del equipo proporciona “pruebas contundentes para la hipótesis de que el comercio global de anfibios puede haber contribuido significativamente a la aparición de cepas hipervirulentas del Bd”, según las biólogas Valerie McKenzie y Anna Peterson, de la Universidad de Colorado, que son coautoras de un artículo News & Views Pespective para Molecular Ecology acerca de las conclusiones del equipo de James.

Entre las cepas aisladas de ranas nativas de la foresta atlántica hubo una que fue producto de la reproducción sexual entre dos cepas de chytrid genéticamente distintas. La mayoría de los hongos es capaz de producirse tanto sexual como asexualmente, pero la reproducción sexual no se había observado antes en el hongo chytrid, dijo James.

La observación de la reproducción sexuada del hongo chytrid abre la puerta a la posibilidad de que dos cepas de chytrid genéticamente desiguales puedan cruzarse para crear una cepa híbrida con virulencia aumentada.

McKenzie y Peterson señalan que entre los investigadores del chytrid existe un debate saludable acerca de si el hongos mortal es un organismo endémico globalmente que empezó a causar alta mortalidad solo recientemente, o si es el resultado de una cepa virulenta creada por la hibridación de diferentes cepas de chytrid que se pusieron en contacto en décadas recientes y luego se propagaron por todo el mundo.

La nuevas conclusiones de James y sus colegas “dan crédito a la hipótesis de la hibridación como origen de la pandemia ya que demuestra por primera vez la reproducción sexuada del chytrid”, dijo James. “Ahora sabemos que la hibridación es posible y sabemos que ocurre la mezcla de cepas mediante la introducción de los animales. Uno pone estos descubrimientos juntos y a lo que apunta es que en el futuro podrían ocurrir epidemias mediante más mezcla de cepas”.

La hibridación genética descubierta por los investigadores es probablemente el resultado de la reproducción sexual entre la cepa Bd-Brasil y una de las cepas altamente virulentas a las que se culpa por la mortandad de anfibios. Estas cepas altamente virulentas de Bd se conocen como el linaje panzoótico global, o Bd-LPG.

Además de James los autores del artículo en Molecular Ecology son Lisa Schloegel y Peter Daszak de EcoHealth Alliance; Luis Felipe Toledo y Conrado Augusto Vieira de la Universidade Estadual de Campinas en Campinas, Brasil; Joyce Longcore y Sasha Greenspan de la Universidad de Maine; Maria Lee, Serena Zhao y Catherine Wangen de la Universidad de Michigan; Cláudia Maris Fereira del Instituto de Pesca en São Paulo, Brasil; Marcio Hipólito del Instituto Biológico de São Paulo, Bras; Angela Davies de la Universidad Kingston en Surrey, Inglaterra, y Christina Cuomo del Instituto Broad del Instituto de Tecnología de Massachusetts y Harvard.

La financiación para el estudio provino de la Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de São Paulo, la Fundación Nacional de Ciencias, la Fundación Eppley, New York Community Trust, la Alianza EcoHealth, y la Universidad de Michigan.