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El restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba no es un regalo

Ann Arbor, Mich.- El restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba podría permitir a los EE.UU. acercarse más a su gente y mejorar relaciones de Estados Unidos con América Latina.

Profesores UM Silvia Pedraza, Melvyn Levitsky, conversan con el moderador de la mesa redonda Jesse Hoffnung-Garskof. La profesora Ruth Behar participó vía teleconferencia.

Así lo dijo Melvyn Levitsky, ex embajador estadounidense en Brasil y profesor de política y práctica internacional en la Escuela Ford de Política Pública de la Universidad de Michigan durante una mesa redonda organizada por el Centro de Estudios Latinoamericanos y del Caribe LACS, por sus siglas en inglés.

En diciembre, el presidente Barack Obama anunció el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba, desatando la ira de muchos cubano-americanos en Miami y de aquellos en el Congreso, organización que decidirá si se hace cambios al embargo de EE.UU en Cuba.

Levitsky, quien pasó más de 35 años trabajando en las relaciones exteriores incluyendo en Moscú, dijo que contrariamente a lo que algunos critican, el restablecimiento de las relaciones no es un regalo a Cuba.

“Durante la guerra fría … teníamos una serie de enemigos muy intensos con quienes teníamos relaciones diplomáticas plenas”, dijo. “Es importante tener relaciones diplomáticas para poder tener un diálogo con el gobierno, incluso si se trata de una relación poco amistosa.”

“El restablecimiento de las relaciones no significa que de repente vamos a ser amigos con el gobierno cubano, pero es posible que, de hecho, nos permita ser más amable y cercanos con la población cubana.”

Durante la mesa redonda Levitsky y las profesoras de origen cubano Silvia Pedraza, profesora de la sociología y la cultura estadounidense, y Ruth Behar, profesora de antropología, discutieron el efecto que la reanudación de relaciones diplomáticas podría tener en el diálogo de ambos países con respecto a la creciente diáspora cubana en los EE.UU. El año pasado, 46.000 personas emigraron de Cuba, un éxodo que el gobierno cubano culpa en gran parte de las leyes de inmigración de Estados Unidos.

Hasta ahora, Behar dijo, Cuba ha disfrutado de su “excepcionalismo” y ha sido tratado como un caso especial. Cuba es el país latinoamericano cuya revolución no fue aplastada por los EE.UU. -como fueron otras incluyendo Chile y Guatemala. Cuba ha disfrutado de la empatía glo

bal para su difícil situación con el embargo estadounidense. Y también se ha beneficiado de las leyes de inmigración de Estados Unidos que permite un fácil camino a la ciudadanía a todos los cubanos que llegan a los EE.UU.

Pero eso está por cambiar, dijo Behar.

“¿Qué significa la normalización de las relaciones? … Cuba está a punto de convertirse en un país normal “, dijo. “Cuando eso suceda, los cubanos perderán la alfombra roja que les ha permitido pensar en los EE.UU. como un lugar que siempre ha estado ahí para recibirlos.”

“Este es un muy excitante, lleno de grandes expectativas, pero también es muy incierto. Es un momento cubano,” añadió. “Todos los ojos están puestos en la isla “.