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Cirujano de U-M: Lecciones del fútbol van más allá de la cancha

Dr. David Machado-Aranda, un profesor y cirujano de la unidad de emergencia y cuidados intensivos en la Universidad de Michigan, y defensa en el equipo estadounidense de fútbol de médicos U.S. Medical Soccer Team.

El cirujano de la Universidad de Michigan David Machado-Aranda, oriundo de Venezuela, jugará en el campeonato mundial de fútbol de médicos World Medical Football Championships en Long Beach, California. Dice que trabajar en equipo es clave en la sala de emergencia y la cancha.

 

ANN ARBOR– Trabajar en una sala de emergencia de uno de los hospitales más prestigiosos del mundo y jugar fútbol no es tan diferente.

Ambos requieren una gran cohesión de equipo, buena comunicación y organización, así como prepararse con ejercicios abdominales y de estiramiento.

Así lo afirmó el doctor David Machado-Aranda, un profesor y cirujano de la unidad de emergencia y cuidados intensivos en la Universidad de Michigan, juega como defensa en el equipo estadounidense de fútbol de médicos U.S. Medical Soccer Team, una organización que busca reunir a profesionales médicos que comparten la pasión por el fútbol. La organización también está comprometida en promover una vida saludable.

“Mi amor por el deporte es muy fuerte. No sólo me ayuda a mantenerme sano pero sigue ofreciendo lecciones para hacerme una mejor persona y un mejor médico. Cuando estás en el campo de fútbol, marcas goles a través del movimiento y la cohesión con otros jugadores. Esto es muy similar a la medicina, donde no es sólo vale el talento y conocimientos de los médicos particulares, sino la orquestación del equipo de enfermeras, terapeutas, técnicos y otros que se requieren para alcanzar el objetivo de ayudar a los pacientes a mejorar.”

“Ser parte de un equipo en la cancha o en el hospital te permite entender el ser parte de un todo. Cuando estoy trabajando en U–M no estoy sólo yo con mi paciente. Es un sistema integrado y tu entiendes ese valor.”

Esta semana, Machado-Aranda y sus compañeros de equipo se unirán a unos 600 doctores de 18 países de alrededor del mundo -incluyendo Alemania, Austria, Brasil, Gran Bretaña- para la copa mundial de equipos de doctores que se desarrollará en Long Beach, Calif.

Originario de Venezuela, Machado-Aranda se unió al equipo en febrero luego de ser seleccionado entre unos 60 jugadores-médicos provenientes de todo EE.UU.

El equipo USMST se reúne para prácticas en ciudades de todo el país durante las cuales los jugadores se hacen tiempo para trabajar con chicos y chicas de Boys & Girls Clubs of America para inculcarles el valor del juego en la vida cotidiana.

Durante el resto del tiempo, Machado-Aranda debe incluir sus prácticas en medio del torbellino que significa ser cirujano en una sala de emergencia y cuidados críticos.

El doctor David Machado-Aranda con su hijo y entrenador personal Franco, quien se encarga de que Machado-Aranda practique fútbol a pesar de su loco horario como cirujano de emergencias.

“Con trauma y cirugía de emergencia aprendes a adaptarte y ha hacer sacrificios. No es inusual jugar de las 11 p.m. a la 1 o 2 de la mañana (mi favorito horario para las cirugías de emergencias también). Requiere bastante coordinación de horarios y a veces comprensión de mis compañeros cuando no puedo jugar.”

“Afortunadamente mi hijo (Franco) que es un capitán del equipo de fútbol de su escuela es mi entrenador personal, coach y más dura competencia. Mi familia ha sido muy comprensiva conmigo para darme tiempo de practicar.”

Machado-Aranda dijo que se enamoró del fútbol cuando visitó Estados Unidos cuando niño muchos años atrás, y vio jugando a Pelé y Franz Beckenbauer.

“Me atrajo ver el estadio lleno a pesar de que no era el deporte favorito… me prendió esa llama, esa pasión por el fútbol”.

Machado-Aranda se graduó como médico de la Facultad de Medicina Luis Razetti de la Universidad Central de Venezuela, y completó una beca de investigación postdoctoral en pulmonología y cuidado crítico en la Universidad de Northwestern. Hizo su residencia en St. John Providence Hospital and Medical Centers en Southfield, Mich., antes de finalizar una especialización en terapia intensiva quirúrgica en la Universidad de Michigan.