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Seis reglas de seguridad que padres e hijos deberían conocer antes de meterse al agua

Un grupo multiétnico de niños y niñas participan en una práctica de natación.

En preparación a la temporada de verano, un educador de la Universidad de Michigan dice que todos los padres deben refrescar sus conocimiento de seguridad en y alrededor del agua

Cada año en los Estados Unidos, se reporta unos 3.500 ahogamientos no intencionales, ni relacionados con botes, de acuerdo a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. De ellos, 1 de cada 5 es un joven de 14 años o menos.

Además, incidentes no fatales suelen causar hospitalización y, en algunos casos, discapacidad a largo plazo.

Es por ello que los padres deben asegurarse que sus hijos estén preparados y respeten las reglas antes de mojarse los pies, dice Bethany Folsom, una educadora del programa de prevención de daños en el hospital  Hospital C.S. Mott de Niños de la Universidad de Michigan.

“Hay muchos accidentes que pueden suceder,” dijo.

Una nueva encuesta preguntó a padres en varios temas relacionados con seguridad alrededor del agua, — incluyendo su interés y acceso a clases de natación, así como cuando sus hijos pueden nadar sin supervisión. 

A pesar de que el 97% de los 1.543 encuestados dijo creer que tener capacidades básicas de natación es importante para sus hijos, de hecho pocos las tenían. Estos y otros resultados de la encuesta preocuparon a Folsom, una coordinadora con Safe Kids Huron Valley, una coalición local de la ONG Safe Kids Worldwide cuyo fin es prevenir heridas no intencionales. Y debería renovar la discusión sobre vigilancia y seguridad antes de que las piscinas abran antes de la temporada.

“Como madre y defensora de la seguridad, digo que cuanto más ojos en el agua mejor”, dice Folsom, quien explicó algunos consejos cruciales de seguridad:

Consejos de seguridad para piscinas


Tome clases de natación: La American Academy of Pediatrics recomienda que los niños tomen clases de natación antes de los años. Estas clases, dice Folsom says,  “enseña una habilidad que le puede salvar la vida.”

Fomente el respeto a las reglas: Muchos accidentes pueden prevenirse siguiendo reglas básicas de la piscina, como usar el sistema de compañeros, caminar en el área de piscina y evitar las áreas poco profundas cuando se bucea. La clave también es la responsabilidad. Dice Folsom: “No mantengas a tus amigos debajo del agua. Si alguien no puede nadar, no los obligue a ir en aguas profundas o en áreas en las que no se sientan cómodos”.

Siempre supervise a los niños: Los salvavidas, aunque entrenados para detectar juegos o problemas, usualmente tienen docenas de nadadores a quienes monitorear. “El ojo humano sólo ver tanto”, dice Folsom. Es por eso que un cuidador siempre debe vigilar, también. Una herramienta útil: Una “Water Watcher Card” , que padres o cuidadores pueden pasar en turnos para indicar a un monitor designado.  

Ahogo en silencio: A diferencia de lo que puede ver en películas, un individuo que se ahoga podría no estar salpicando o pidiendo ayuda. “Ahogarse es en realidad muy silencioso”, dice Folsom. Además, los jóvenes deben ser entrenados para buscar un salvavidas, poste o cuerda para ayudar a alguien cuando un adulto no está presente; No deben ir a ayudar por sí mismos.

Hidrátese y protéjase: El tiempo en el sol más el juego puede dejar a los nadadores resecos y en riesgo de deshidratación. Tenga agua o bebidas deportivas a mano para pausas de bebida. Y mientras que las piscinas podrían ser una buena manera de enfriarse, “Los rayos del sol rebotan en el agua y pueden causar aún más daño a su piel”, dice Folsom. Aplique protector solar según las instrucciones.

Por Kevin Joy. Adaptado a español por Nardy Baeza Bickel.