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Familias impertérritas ante el uso inapropiado de analgésicos narcóticos por parte de los niños

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23 Enero 2013

 

Sólo uno de cada cinco padres o madres dice que está muy preocupado por el uso inapropiado de los narcóticos por parte de niños y adolescentes, según la Encuesta Nacional de Salud Infantil de la UM

 

ANN ARBOR, Michigan.— A pesar de los datos sobre las tasas crecientes sobre el abuso y las sobredosis de medicamentos analgésicos narcóticos entre todos los grupos de edad, en una nueva encuesta de la Universidad de Michigan la mayoría de los padres y madres dijo que no están muy preocupados por el uso inapropiado de estos medicamentos por parte de los niños y los adolescentes.

Además las familias mostraron poco respaldo para las medidas que contrarresten el abuso de medicamentos como Vicodin u Oxycontin, según la más reciente Encuesta Nacional de Salud Infantil del Hospital Infantil C.S. Mott de la Universidad de Michigan.

En términos generales el 35 por ciento de los padres y madres mostró mucha preocupación por el uso inapropiado de los medicamentos para el dolor por parte de niños y adolescentes en sus comunidades; sólo uno de cada cinco padres y madres (el 19 %) mostró mucha preocupación por el uso inapropiado de medicamentos para el dolor dentro de sus propias familias. Los padres negros (38 /) y los padres hispanos (26 %) son más propensos que los padres blancos (13 %) a estar muy preocupados por el uso inapropiado de medicamentos narcóticos para el dolor en sus propias familias.

La encuesta, asimismo, confirmó que los medicamentos con receta para el dolor son comunes en los hogares de Estados Unidos donde hay niños. El 35 por ciento de los padres y madres indicó que, en los últimos cinco años habían recibido al menos una receta de medicamento para el dolor para sus niños: la mitad de estas recetas cubrió un medicamento narcótico. Dos tercios (66 %) habían recibido al menos una receta de medicamento para el dolor para sí mismos u otro adulto en el hogar.

Los datos nacionales indican que el número de muertes por sobredosis de medicamentos, atribuidas a los medicamentos narcóticos para el dolor, es mayor que la cifra de muertes por sobredosis de heroína y cocaína combinadas. Sin embargo casi la mitad de los padres y madres en esta encuesta no apoya un requisito de que devuelvan al médico o a la farmacia los medicamentos no usados. Sólo el 41 por ciento está a favor de una política que requeriría una consulta con el médico para obtener más dosis de medicamentos narcóticos para el dolor.

“Los cálculos recientes indican que uno de cada cuatro alumnos en el último año de la escuela secundaria ha usado alguna vez un medicamento narcótico para el dolor. Sin embargo las familias quitan importancia a los riesgos de los medicamentos narcóticos para el dolor porque son recetados por un médico”, dijo Sarah, J Clark, Directora Asociada de la Unidad de Evaluación e Investigación de Salud Infantil (CHEAR por su sigla en inglés) en la Universidad de Michigan, y Directora Asociada de la Encuesta Nacional de Salud Infantil.

“Sin embargo las personas que usan de manera inapropiada los medicamentos narcóticos para el dolor a menudo usan medicamentos que les fueron recetados a ellas mismas, a un amigo o un familiar. Esa receta ´segura´ puede servir como un suministro fácilmente asequible de medicamentos que pueden ser letales para los niños o los adolescentes”, añadió Clark.

Aunque está demostrado que las tasas de uso de medicamentos narcóticos para el dolor son tres veces más altas entre los adolescentes blancos que entre sus pares negros o hispanos, los padres y madres blancos en esta encuesta resultaron menos propensos que los padres y madres negros e hispanos a estar muy preocupados sobre el uso de medicamentos narcóticos para el dolor, y menos inclinados a apoyar las medidas que limiten el acceso de los niños a esos compuestos.

Hubo sí apoyo para algunas medidas que desalienten el uso inapropiado: el 66 por ciento de las familias apoya firmemente el requisito de que los padres o madres muestren identificación cuando recogen medicamentos narcóticos para el dolor recetados a sus niños. El 57 por ciento apoya firmemente las medidas que impidan la obtención de recetas de medicamentos narcóticos para el dolor de más de un médico.

Pero en términos generales el limitado nivel de preocupación y la ausencia de un apoyo fuerte para los cambios en políticas indican que el público quizá no reconoce la gravedad del problema.

“Éste es un problema nacional, y un problema creciente”, dijo Clark. “Los resultados de esta encuesta son una señal de que las madres y los padres quizá no son conscientes de las significativas tasas de uso inapropiado de medicamentos narcóticos para el dolor, lo cual saca a luz el reto enorme de encarar ese problema nacional”.

Un vídeo de calidad para difusión por los medios está disonible a pedido. Vea el vídeo aquí:

 

http://www.youtube.com/watch?v=c8cXRIEmkTk