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Estudio de la UM: Muchos universitarios heterosexuales dicen “eso es tan ‘gay’”, pero ¿por qué?

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30 Enero 2013

 

 

ANN ARBOR, Michigan.— “Eso es tan de maricón”, o de “marimacho” en frases derogatorias, son expresiones comunes entre muchos heterosexuales, especialmente varones, en las universidades del país. Pero ¿por qué lo dicen? Un nuevo estudio de la Universidad de Michigan arroja luz sobre este asunto.

La expresión “eso es cosa de gays”, aunque no se diga necesariamente para herir u ofender a los estudiantes homosexuales y bisexuales, puede crear un ambiente hostil. Lo que es inherente en esta frase, que se usa con frecuencia para indicar que algo, un comportamiento o una persona es “estúpida” o “inadecuada”, es la premisa de que ser homosexual es inferior y que ser heterosexual es preferible. Estos mensajes pueden afectar negativamente a los estudiantes homosexuales y bisexuales, dijo Michael Woodford, profesor asistente en la Escuela de Servicio Social y autor principal del estudio.

Las conclusiones indican que la tendencia de los estudiantes varones homosexuales a decir “eso es tan gay” se explica, en parte, por ciertas actitudes y factores.

“Si bien comúnmente se acepta que la homofobia está vinculada con la expresión ‘eso es tan gay’, nuestros resultados indican algo diferente”, explicó Woodford. “Entre los estudiantes no graduados, hombres, homosexuales que encuestamos su actitud de aceptación de la homosexualidad no aparece relacionada con el uso de la frase. Sin embargo su nivel de incomodidad con los hombres afeminados sí aparece relacionado. Cuanto más estos alumnos indicaron que se sienten incómodos en la presencia de hombres afeminados, más probable es que reconocieran que usan la frase”.

El estudio también encontró  que cuando los encuestados escuchan la frase frecuentemente tienden a decirla más a menudo.

“A todos nos afecta el contexto social en el cual estamos. Nuestros resultados señalan que los estudiantes pueden copiar lo que escuchan de otros”, indicó Woodford. “Nuestros resultados apuntan, asimismo, que algunos estudiantes que usan la frase pueden estar siguiendo, simplemente las normas del lenguaje dominante o copian inconscientemente los comportamientos ajenos”.

La mayoría de los participantes (el 65 por ciento) indicó que ha usado la frase “eso es tan gay” al menos una vez en el campus durante los pasados doce meses, y el 31 por ciento indicó que había usado la frase más de diez veces. Casi el 90 por ciento de los estudiantes dijo que había escuchado la frase “eso es tan gay” al menos una vez en el campus, en tanto que el 63 por ciento señaló que había escuchado la frase más de diez veces.

“Dada la alta tasa de uso podemos concluir que el empleo de la frase es parte de la cultura implícita del campus. Es una norma cultural, algo que la cultura del campus ha permitido que se desarrolle y continúe. Y en consecuencia los estudiantes perciben que está bien usar la frase”, dijo Woodford.

En contraste con investigaciones anteriores el estudio actual encontró que el estar expuesto a homosexuales y bisexuales, específicamente personas conocidas, puede reducir el número de veces que una persona usa esa frase.

Otros estudios hechos antes por Woodford y sus colegas encontraron que cuanto más los estudiantes homosexuales y bisexuales escuchan la frase “eso es tan gay”, tienen un mayor riesgo de sentirse que no son aceptados en el campus y de experimentar problemas de salud física, como los dolores de cabeza.

“Dado que estos problemas pueden interferir con el desempeño académico de los estudiantes, la eliminación del uso de la expresión en los campus universitarios es importante para promover el bienestar y el potencial de los estudiantes bisexuales y homosexuales”, añadió Woodford.

Los datos se recolectaron mediante una encuesta anónima, por Internet, que hizo preguntas acerca de la experiencia o el ser testigo de acosos heterosexistas y otras formas de maltrato interpersonal en el campus, como asimismo acerca de las actitudes de los estudiantes.

El estudio usó datos de 378 estudiantes varones no graduados de entre 18 y 25 años de edad que se identificaron como “completamente heterosexuales”. A los participantes se les preguntó cuántas veces en los últimos doce meses habían “dicho la frase ‘eso es tan gay’ para indicar que algo era estúpido o indeseable”. Se les preguntó también acerca de la frecuencia con que habían escuchado esa expresión usada de la misma manera.

El estudio muestra que la eliminación de la frase en los campus universitarios, la educación que se enfoque en aumentar la comodidad de los estudiantes varones y, en última instancia, su aceptación de las expresiones de género atípicas en los hombres, hará la diferencia. También es importante que el personal, los docentes y los estudiantes intervengan cuando escuchan la frase mostrando que tal lenguaje es inapropiado y, finalmente que se empiece a cambiar el contexto social de manera que se interrumpa una norma social que es potencialmente dañina.

Los otros autores del estudio fueron Michael Howell, profesor asistente en el Deprtamento de Servicio Social en la Unifversidad estatal Appalachian,, Alex Kulick, estudiante no graduado de la UM en Estudios de la Mujer e investigador asistente en la Escuela de Servicio Social; y Perry Silverschanz, disertante de la UM en la Escuela de Servicio Social y el Departamento de Psicología.

Las conclusiones se publican en la edición de enero de la revista Journal of Interpersonal Violence.