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Charles Munger promete 110 millones de dólares para residencia de graduados y fellowships en la UM a fin de crear una comunidad de académicos; la mayor donación en la historia de la universidad

ANN ARBOR, Michigan.— Un obsequio de 110 millones de dólares en títulos del inversionista y filántropo Charles T. Munger sustentará su visión de una nueva residencia moderna en la Universidad de Michigan diseñada para promover una comunidad donde los estudiantes graduados de disciplinas múltiples puedan vivir e intercambiar ideas.

La donación incluye 10 millones de dólares para fellowships que ayuden a crear una sociedad residencial la cual estimule el ambiente académico y la interacción de muchos campos de estudio. La Junta de Regentes de la UM aprobó el proyecto y el programa de fellowships en una reunión hoy.

El obsequio es la donación individual más grande que ha recibido la Universidad en sus 196 años de historia. La residencia llevará el nombre en honor de Munger, un ex alumno de la UM y vice presidente de Berkshire Hathaway Inc.

El edificio propuesto albergará a más de seiscientos ocupantes en un acomodo residencial académico único de alta densidad.

“Éste es un enfoque innovador y comunitario en la educación de post grado”, dijo la presidente de la UM, Mary Sue Coleman. “La mayoría de las universidades no toman un enfoque comunitario en la manera que este proyecto avizora en un esfuerzo por hacer que el estudio de post grado sea menos aislado. Vemos éste como un concepto revolucionario y una oportunidad excitante para nutrir la educación de los graduados dentro de nuestro ecosistema”.

“Charlie Munger es apasionado acerca del mejoramiento del alojamiento de los estudiantes graduados, y de la competencia que no sea indebidamente restringida por los límites de las disciplinas, y cree que la auto educación, en el contexto apropiad, es muy poderosa. Anticipamos que este nuevo edificio tendrá muchas opciones para que los estudiantes se reúnan, espacios para que se junten, espacios para la realización de proyectos y acomodos de vivienda que combinen lo mejor del espacio privado y el común”, añadió.

La mayoría de los apartamentos en esta nueva comunidad de académicos contendrá siete habitaciones individuales que servirán como dormitorio y estudio, cada una con su baño privado, una cocina grande compartida y áreas comunes, con grandes ventanales, equipadas para comer y otras actividades. Algunos de los apartamentos tendrán tres o seis dormitorios.

En un esfuerzo para promover las conversaciones y otras interacciones dentro y a través de las disciplinas, todo el piso octavo ofrecerá muchos espacios cómodos para las reuniones, un centro de ejercicios físicos con una pista para correr, una tienda que ofrecerá provisiones básicas de alta calidad y a bajo precio, una Sala de Fellows y una vista panorámica del campus y el centro de Ann Arbor. Algunos de los apartamentos se usarán para docentes visitantes.

Entre quienes vivan en la nueva residencia habrá un grupo seleccionado que recibirá las nuevas fellowships financiadas por la donación de Munger. Estos fellows, elegidos entre las diecinueve escuelas y colegios de la Universidad, disfrutarán de una gama de interacciones, a menudo por la convivencia, lo que facilitará los enfoques y la competencia multidisciplinarios.

El diseño que Munger ayudó a desarrollar brotó de su experiencia con la financiación de un gran complejo para viviendas de estudiantes graduados en la Universidad Stanford, su alma mater. Munger ha trabajado con la UM para añadir a las características de la residencia en Stanford más espacios comunales, una experiencia de tienda mejorada, amplias instalaciones para el ejercicio físico, y abundantes áreas con luz del día en el piso más alto para el consumo de comidas y café dentro de una estructura que sirva como un patio con sombra o como un solarium, dependiendo de las condiciones meteorológicas.

Munger dijo que coopera “alegremente en un monto limitado de celebración de este obsequio”, en parte por un sentimiento de deber, y en parte porque disfruta de la atención. “Pero, en particular, quiero evitar cualquier percepción de que pueda reclamar un gran mérito donativo. Después de todo, esperé hasta cumplir noventa años antes de hacer el regalo, luego gané amistad y alegría creativa al trabajar con la universidad en un esfuerzo de diseño muy interesante que probablemente tendrá un buen resultado al tiempo que me deshacía de activos que pronto no necesitaré”.

“Por supuesto, no es intuitivamente obvio por qué, sin un precedente exacto, la Universidad de Michigan habría de crear una residencia para estudiantes graduados en la cual casi cada ocupante debe compartir un apartamento con otros seis”, dijo Munger. Esta idea no la iniciaron ni Munger ni la Universidad. Él dijo que la idea pasó gradualmente a dominar la planificación mediante la confluencia de seis factores:

  • La eficiencia geométrica deseada que permitiera que más estudiantes interactúen en el sitio.
  • Los códigos de construcción casi universalmente modificados y aplicables a los edificios super seguros.
  • El éxito de apartamentos de cuatro dormitorios, un tanto parecidos, para estudiantes graduados en Stanford.
  • El éxito de largo plazo de las cocinas comunitarias grandes para estudiantes graduados en la Universidad de Estocolmo y en muchos arreglos modernos de viviendas privadas.
  • El beneficio extremo de espacio y calidad por ocupante que es posible al distribuir el costo del espacio común entre siete ocupantes por apartamento.
  • El beneficio obvio que se obtiene cuando cada apartamento tiene un baño por huésped, y cada habitación dormitorio/estudio tiene un buen aislamiento de sonido y un baño privado.

El nuevo edificio de aproximadamente 34.375 metros cuadrados en ocho pisos estará ubicado en el Campus Central en el sector norte de la calle East Madison entre las calles South Division y Thompson. La fecha anticipada de inauguración es el otoño de 2015. Del total del obsequio 100 millones de dólares estarán destinados a la nueva instalación que tendrá un costo de unos 185 millones de dólares. El resto se financiará con recaudaciones por alquileres.

La residencia se construirá sobre la base del sistema de grados de certificación LEED Siver, del Consejo de Edificación Verde de Estados Unidos, el estándar reconocido para medir la sustentabilidad de las edificaciones. Además del código LEED Silver el edificio excederá los códigos estándar de eficiencia energética en más del 30 por ciento.

La UM tiene más de 15.400 estudiantes graduados y profesionales estudiantes de 113 países que, en su mayoría, residen actualmente en viviendas afuera del campus. No se espera que esta adición de 600 camas de vivienda de propiedad de la universidad cause mucho cambio en el actual patrón de vivienda que ha existido por largo tiempo.

Munger, quien estudió matemáticas en la UM en los años 1940, ha sido por mucho tiempo un gran benefactor de la Universidad. También ha disertado en varias escuelas y colegios del campus y ha asesorado a la universidad acerca de sus inversiones.

En 2011, Munger contribuyó 20 millones de dólares para renovaciones en el icónico complejo Lawyers Club de viviendas, que fue bautizado en su honor. Al igual que con este último obsequio la intención de Munger fue ayudar en la creación de una instalación que ayude a que los estudiantes tengan éxito, en este caso brindando a los estudiantes las amenidades que necesitan. En 2007, Munger dio 3 millones de dólares a la Escuela de Leyes de la UM para iluminación y otras mejoras en Hutchins HJall y el Edificio William W. Cook de Investigación Legal.

Oriundo de Omaha, Nebraska, Munger se graduó de la Escuela de Leyes de Harvard en 1948 y, eventualmente, fundó la firma legal de Los Ángeles de Munger, Tolles & Olson. Olson y muchos otros en la firma son graduados de la Escuela de Leyes de Michigan. Munger dejó la práctica de leyes en la década de 1960 para concentrarse en el manejo de inversiones. Después de dirigir su propia firma de inversiones por muchos años, Munger se convirtió en vice presidente de Berkshire Hathaway en 1978.