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Los triglicéridos implicados en pérdida de nervios por diabetes

18/05/2009

Eva Feldman

Para detener el avance de la neuropatía los médicos deberían vigilar los niveles de una grasa de la sangre, que puede medirse fácilmente, con tanto cuidado como vigilan el azúcar en la sangre, según un estudio.

ANN ARBOR, Michigan.— Una prueba común de la sangre para medid los triglicéridos –un factor bien conocido de riesgo de enfermedad cardiovascular- también permitiría, por primera vez, que los médicos vaticinen cuáles pacientes con diabetes tienen más probabilidades de desarrollar la complicación grave y común de neuropatía.

En un estudio que publica en Internet la revista Diabetes, los investigadores de la Universidad de Michigan y de la Universidad esteatal Wayne analizaron los datos de 427 pacientes de diabetes con neuropatía, una condición por la cual los nervios sufren daños o se pierden con el resultado de pérdida de la sensibilidad, escozores y dolores, a menudo en las manos, los brazos, las piernas y los pies. Los datos muestran que si un paciente tenía triglicéridos elevados tuvo probabilidades significativamente mayores de experimentar un empeoramiento de la neuropatía dentro del período de un año. Otros factores, tales como altos niveles de otras grasas en la sangre o de glucosa en la sangre, no resultaron tan significativos. El estudio se publicará en julio en la versión impresa de la revista.

“En nuestro estudio los niveles elevados de triglicéridos en el suero fueron los más acertados para la predicción de la pérdida de fibra nerviosa comparados con todas las otras mediciones”, dijo Kelly A. Sullivan, primera coautora del estudio y profesora investigadora asistente de neurología en la Escuela de Medicina de la UM.

“Estos resultados dejan listo el escenario para que los médicos clínicos puedan atender la disminución de las cuentas de lípidos en sus pacientes con neuropatía con tanta vigilancia como la que ponen en el control de glucosa”, dijo Eva L. Feldman, autora principal del estudio y titular de la cátedra Russell N. DeJong de Neurología en la Escuela de Medicina de la UM.

Con un indicador ya disponible de futuro daño nervioso –los triglicéridos se miden como parte de las pruebas rutinarias de sangre- los médicos y los pacientes pueden dar pasos preactivos cuando las intervenciones puedan arrojar beneficios, dijo Feldman.

“El tratamiento agresivo puede ser muy beneficioso para los pacientes en términos de su neuropatía”, añadió Feldman, quien también es directora del Instituto A. Alfred Taubman de Investigación Médica, y directora del Centro Fundación para la Investigación de la Diabetes Juvenil en la UM para el estudio de las complicaciones de la diabetes.
Las personas pueden reducir los niveles de triglicéridos en la sangre con las mismas medidas que usan para bajar los niveles de colesterol: evitando las grasas dañinas en la dieta y con ejercicio regular.

Contexto

La neuropatía diabética afecta a alrededor del 60 por ciento de los 23 millones de personas en Estados Unidos que tienen diabetes. Es una complicación presente tanto en el Tipo 1 como en el Tipo 2 de diabetes.

Hasta ahora los médicos han carecido de una forma eficaz de predecir cuáles pacientes con diabetes corren el mayor riesgo de neuropatía. A menudo la condición se torna evidente cuando ya ha ocurrido el daño irreversible de los nervios. La neuropatía es la causa principal de internaciones hospitalarias relacionadas con la diabetes y de amputaciones que no son consecuencia de un trauma.

Los triglicéridos son un tipo de lípido, o grasa, que el cuerpo produce de las calorías que no necesita inmediatamente. Los triglicéridos se almacenan en células de grasa hasta que sean necesarios para proveer energía. Cuando circulan triglicéridos en cantidades superiores a las normales en la sangre, una persona corre un riesgo mayor de enfermedad cardiovascular.

Implicaciones de la investigación

Las nuevas conclusiones se suman a una imagen emergente de las conexiones estrechas entre la enfermedad cardiovascular y la diabetes. Los triglicéridos elevados son uno de los rasgos más comunes de los trastornos de lípidos que se encuentran en pacientes con diabetes Tipo 2, que es de lejos la forma más común de diabetes, dijo Rodica Pop-Busui, una de los autores del estudio y profesora asistente en la división de de metabolismo, endocrinología y diabetes del Departamento de Medicina Interna en la Escuela de Medicina de la UM.

“La enfermedad cardiovascular es la causa principal de exceso de mortalidad entre los pacientes con diabetes. La investigación ha mostrado asimismo que la presencia de neuropatía es un predictor importante de estas muertes”, dijo Pop-Busui.

“Nuestras conclusiones en este estudio refuerzan los eslabones estrechos entre la enfermedad cardiovascular y la neuropatía periférica en los pacientes con diabetes. Hemos demostrado que las mismas partículas de lípidos que contribuyen el progreso de la ateroesclerosis son factores muy importantes en la pérdida de fibra nerviosa periférica”.

Además, el estudio confirma la opinión creciente entre algunos investigadores de la diabetes en el sentido de que los niveles elevados de ciertos lípidos en la sangre, más que solo el nivel elevado de azúcar en la sangre, son clave en el avance de la neuropatía diabética. El estudio señala a los triglicéridos como el indicador crítico.

Detalles de la investigación

Los investigadores examinaron los datos de anteriores pruebas clínicas de un medicamento que se mostró prometedor para el alivio de la neuropatía. Analizaron los datos de 427 participantes que padecían neuropatía diabética de leve a moderada al comienzo de la prueba de un año. Entre otros factores, la prueba midió la densidad de fibra mielinatada en un nervio periférico de la pierna en los participantes a lo largo de un año. La disminución de esta densidad es un indicador principal de empeoramiento de la neuropatía.

Las nuevas conclusiones de la UM son un ejemplo de cómo la ciencia médica a menudo observa algo y no lo encuentra –la prueba del medicamento encontró que un agente prometedor resultó ser ineficaz para el tratamiento de la neuropatía. Pero los datos pueden arrojar un conocimiento inesperado y útil acerca de otra cosa.

Al darse cuenta de que los datos contenían claves potenciales, el equipo de la UM seleccionó a los participantes en la prueba que tenían características similares de la función nerviosa al comienzo del estudio, pero mostraban densidades de fibra mielinatada significativamente más bajas al término del estudio. Los investigadores emplearon una tecnología de microensayo que no estaba disponible hace 15 años cuando se colectaron los datos.

“Luego comparamos todos los otros datos concernientes a los lípidos y la glucosa en la sangre. Encontramos que, de todos los datos recolectados sobre estos pacientes, los triglicéridos elevados eran el factor que más difería, cuando comparamos a los pacientes que perdieron fibra nerviosa con los que no tuvieron esa pérdida”, dijo Sullivan.

Los triglicéridos elevados estuvieron correlacionados con la pérdida de fibra nerviosa independientemente de la duración de la enfermedad, la edad, control de diabetes u otras variables.

Otros autores incluyen al primer coautor Timothy D. Wigging, y entre los no autores se cuentan Anders Sima, profesor de patología y neurología en la Escuela de Medicina de la Universidad estatal Wayne, y Antonino Amato, de Sigma-Tau Research.

Financiación: Institutos Nacionales de Salud, Centro Fundación de Investigación de la Diabetes Juvenil par el Estudio de las Complicaciones de la Diabetes; Asociación Estadounidense de la Diabetes; Fundación Thomas, Sigma-Tau Research, y el Programa de la UM para Investigación y Descubrimiento en Neurología.

Citación de revista:
http://diabetes.diabetesjournals.org/cgi/reprint/db08-1771v1

Recursos
http://www.med.umich.edu/PNRD/

Contacto (español): Vivianne Schnitzer, vsh@umich.edu
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