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Presidente de U. de Michigan delinea apoyo a estudiantes internacionales e indocumentados

ANN ARBOR– La Universidad de Michigan se ha unido a docenas de universidades e instituciones de educación superior para instar al gobierno federal a continuar y expandir una política que permite a los estudiantes universitarios indocumentados terminar sus estudios, dijo el lunes el presidente Mark Schlissel.

En la reunión mensual de la Asamblea del Senado de los facultativos de la universidad, Schlissel dijo que ha co-firmado una carta a la nueva administración que busca continuar con el programa de Acción Diferida por Llegadas de la Niñez, también conocido como DACA.

El programa -una de las acciones ejecutivas del presidente Barack Obama sobre inmigración que el presidente electo Donald Trump ha prometido terminar- protege a ciertos inmigrantes indocumentados que entraron en el país antes de cumplir 16 años de su deportación.

No se sabe cuántos estudiantes en U-M están bajo las provisiones de DACA porque la universidad no mantiene datos sobre estatus migratorio estudiantil.

Co-firmar la carta es uno de los varios pasos que U-M está tomando para apoyar a estudiantes internacionales e indocumentados, así como para abordar los temas de inmigración.

Funcionarios universitarios crearán un grupo de trabajo de profesores, personal y estudiantes para “ayudarnos a rastrear y explorar varios temas relacionados con el estatus de inmigrante y el estatus de estudiante indocumentado en el campus”, dijo Schlissel.

Con el grupo, la universidad puede explorar continuamente las formas de asegurar el estatus de todos los miembros de la comunidad U-M, agregó.

La universidad también ha colocado información en línea, incluyendo recursos para estudiantes, y ha estado en contacto con profesores internacionales, estudiantes y académicos para brindar apoyo.

La Escuela de Graduados de Rackham también organizó una reunión el lunes por la noche para compartir información y dar a conocer los recursos legales y educativos disponibles estudiantes internacionales e indocumentados así como para profesores y personal internacional.

Schlissel dijo que la U-M también se ha acercado a otras universidades.

“Creo que esta es un área donde la acción comunitaria organizada por la academia es más poderosa que las acciones de cualquier institución individual”, dijo Schlissel.

Más de 1.400 profesores, personal y estudiantes de la U-M han firmado una carta abierta a Schlissel pidiéndole que trabaje con sus compañeros en otras universidades para “pedir garantías formales de que todos los estudiantes cubiertos por DACA seguirán protegidos contra la deportación o amenazas de deportación, más allá de la fecha de vencimiento de su estado actual”.

El lunes, Schlissel agradeció a la facultad por la carta añadiendo que estima que la misiva proporcionó apoyo a los estudiantes.

Schlissel dijo que los funcionarios de la universidad seguirán de cerca las implicaciones de cualquier posible cambio, incluyendo aquellos que afectan a los estudiantes de DACA.

Enfatizó que U-M ha construido una comunidad “internacionalizada” de profesores y alumnos que forma parte de los esfuerzos de diversidad de la universidad.

“Somos una comunidad internacional”, dijo Schlissel. “Y creo que eso es realmente importante para la riqueza de nuestra comunidad y estamos comprometidos con todas las personas aquí… para que se sientan incluidos y para que se les trate equitativamente”.

En la reunión de la Asamblea del Senado, Schlissel también habló de las secuelas de las elecciones en U-M, haciendo referencia a las protestas, así como las amenazas y agresiones físicas -incluyendo intimidación étnica- que han sido reportadas. Dijo que cualquier amenaza física o violencia real contra miembros de la comunidad del campus no será tolerada.

“Aunque creo que es importante para el líder de una gran universidad no convertirse en un político partidista… me siento responsable de defender nuestros valores comunitarios como una institución”, dijo Schlissel. “Y la diversidad, la equidad y la inclusión son centrales, son los elementos clave de nuestro éxito”.

El presidente dijo que es muy importante en esta época ser campeones de la libertad de expresión, pero también animar a la gente a ser respetuosos unos de otros cuando se involucran en conversaciones para aprender entre sí.

“Así que ese es el desafiante equilibrio”, dijo Schlissel. “Vivir en un país con garantías básicas de libertad de expresión, que es fundamental para lo que hacemos, y al mismo tiempo que reconocer que la ausencia de cortesía, el discurso lleno de odio, cierra la conversación y cierra el aprendizaje”.